Desde hace unos dias, llevamos con mi otro yo, hacinndo bromas con la Generación del 27 (Lorca, Buñuel, Dalí...y demás) a costa -y sirvió comodetonante-, del , tal vez menos conocido y mas surrealista de todos. Un amigo de los tres llamado Pepin Bello.
Pepin, es el unico superviviente de todos ellos (vive todavia!!! con mas de 100 años), nunca se le conoció oficio relacionado con la cultura (ni con otra cosa), aunque su biografia dice que se dedicó a negocios familiares. En la foto, con Lorca y Dalí, Lorca en el centro, Pepin con sombrero).
Con mi otro yo pasamos de Pepin a Lorca, de éste a Buñuel; así saltando de uno a otro para intentar transitar por sus mundos y empaparnos, aunque sea de una brizna de genialidad...
Hoy, y a raiz de una de esas derivaciones, recordé una jota (baile tipico de Aragón) que dedicó Javier Krahe, un cantautor español (amigo de Sabina, pero mas auténtico) a Buñuel.
Os dejo la letra, Buñuel en esencia. Dsifrutarla
Viridiana en el convento
hizo buñuelos de viento
para el padre Nazarín.
La bella moja el gaznate
con un zumo de tomate,
tomate de calcetín.
Un badajo de campana,
un redoble de sotana,
un ladrido en andaluz,
cuando no se zurce un himen
es porque se ensaya un crimen
(o se archibalda a una cruz).
El muerto no tiene cura,
sube la temperatura
de un tranvía en libertad,
se despluma una gallina
y se empluma y se extermina
a "la buena sociedad".
Un muslo encuentra el embriago
del camino de Santiago
deslizando por su piel.
Nadie conserva la calma,
zapatazos en el alma,
zapatea Luis Buñuel.

